EL HOGAR ES COMO UNA EMPRESA
En lo que tiene que ver con el manejo de las finanzas del hogar, me he dado cuenta que este se parece mucho al de una empresa. Se reciben unos ingresos que por lo general, son el salario del padre y la madre si ella también trabaja. Una vez se recibe se deben tomar decisiones con este dinero, el mercado, el pago de los servicios públicos, las deudas. Si hay un gasto imprevisto se debe empezar a maniobrar con el fin de no quedar sin liquidez para cubrir los demás gastos.
De igual manera pasa con una empresa, se reciben los ingresos que vienen de las ventas de los productos, y el gerente debe tomar decisiones. Pagar empleados, impuestos, compras de insumos, etc. Si se dan cuenta es muy parecido el proceso, la diferencia es que en la empresa tienen personas encargadas de llevar el registro de todo el movimiento del dinero, y le presentan un informe al gerente para que este tome las debidas decisiones, con base en la información contable que le dan. En el hogar solo se recibe el salario y se cubre los gastos de siempre y otros que salen durante el mes, y no hay un control sobre estos gastos. Pero no se preocupe que no es culpa suya, des afortunadamente, el sistema educativo no nos enseña cómo llevar las finanzas del hogar. Y de eso soy testigo. O, ¿victima?
Durante el tiempo que estuve estudiando Administración Financiera, no recuerdo que en la universidad nos enseñaran algo parecido a cómo administrar nuestro dinero. Todas las clases estaban enfocadas en la parte empresarial.
Me enseñaron a hacer balances, analizar los estados financieros, el flujo de caja de una empresa, etc.
Irónicamente sabia como se movía el dinero en una empresa, pero mis finanzas personales estaban hechas un desastre. Y esto se debía a que tenía la idea, que lo que había estudiado solo aplicaba para las empresas. ¡Que equivocado estaba!
Después de pasar por una situación financiera descontrolada, reflexione “¿cómo es posible que siendo un administrador financiero y trabajando para una entidad financiera, estaba en esta situación?”.
Y me puse a pensar cómo aplicar lo que aprendí en la universidad para mejorar mis finanzas. Es así como me di cuenta que el hogar se puede llevar igual que una empresa.
Para ilustrar un poco el mensaje que les quiero dejar, lo haré con un ejemplo:

Como se dan cuenta el proceso es muy parecido. La empresa busca tener más ganancias para sus socios. En el hogar se busca que el dinero rinda más. Aunque esto no implica que no se busque una mayor rentabilidad, ya que con un buen control de gastos y con fuentes de ingresos adicionales se puede también generar rentabilidad en el hogar.
Mi invitación es a que hagan el ejercicio de anotar todos sus gastos, reunirse con la familia y realizar presupuestos.
Si lo hacen me escriben y me cuentan su experiencia.
Nos vemos en la próxima.




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